lunes, 28 de marzo de 2016

LA GRIETA EN EL RECTOR DE LA UCA


Por José “Chavo” RAMELLO*


Hemos leído atentamente la nota El otro lado de la grieta escrita por el rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina, monseñor Dr. Víctor Manuel Fernández. Nos apena que  un amigo del Papa Francisco se preste al juego de quienes profundizan la división de los argentinos, olvidando –como dice Su Santidad- que “la realidad es más importante que la idea”. El relato K niega los hechos concretos, o los observa desde una posición unilateral. Por eso es dañino. Máxime para las nuevas generaciones. Y Monseñor Fernández hace eso, le da entidad al relato K, ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

lunes, 20 de julio de 2015

¿QUÉ PASÓ EN EL BALOTAJE PORTEÑO?


El PRO es mayoría en la Ciudad con el 52% de votos propios. Por primera vez ganó un balotaje sin votos prestados. En anteriores oportunidades Mauricio Macri le había ganado a Filmus en dos oportunidades capitalizando el fuerte repudio de los porteños al kirchnerismo. En 2011 obtuvo el 64% de los votos. Esta vez Horacio Rodríguez Larreta tuvo que competir solo en representación del PRO con Lustó, el candidato del resto del mundo: de la UCR, la Coalición Cívica, el Partido Socialista, el Frente para la Victoria, el Frente Renovador, la izquierda, etcétera. Es decir, que el PRO les ganó a todos los candidatos a la presidencia juntos. Pero los medios callan…

En la primera vuelta, el 55% del electorado porteño votó opciones adversarias del PRO. A pesar de los 20 puntos de ventaja que le sacó Horacio a Lustó (45 a 25) quedaron creadas las condiciones para que Lustó capitalizara el 23% del voto kirchnerista para acortar distancias y aguarle el seguro triunfo de Horacio. Durante las dos semanas de campaña previas al balotaje, se plantearon expectativas desmesuradas. Y eso fue lo que ocurrió, encuestas equivocadas mediante. Entonces cuando Horacio les ganó a todos unidos y en fila, la oposición completa salió a vender que fue un triunfo famélico, pero en realidad ocurrió lo que nosotros decimos: por primera vez el PRO ganó con un caudal genuino que le pertenece por gestión y convicción.

martes, 2 de junio de 2015

LA CONTINUIDAD



Asistimos a los últimos embates del círculo rojo que juega sus cartas en dos direcciones aparentemente opuestas: 1) insiste con una alianza electoral a nivel nacional entre Massa y Macri; 2) con total obscenidad mediática plantea un triunfo inevitable de Scioli en primera vuelta. Ambas jugadas se unen en el objetivo final: coartar las posibilidades del cambio republicano en la Argentina. Así, periodistas, opinólogos y consultores insospechados de responder a la estrategia populista del kirchnerismo, reclaman “la unidad de todo el arco opositor” como si la oposición representara un idéntico proyecto alternativo. Error teórico sustancial que -en forma subyacente- erosiona la convergencia republicana integrada por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica, tres exponentes notorios del republicanismo en estos tiempos de oprobios a granel.

domingo, 3 de mayo de 2015

EL CÍRCULO ROJO AMASSA SU PROPIO RELATO



El círculo rojo de la política es una minoría que vive en el microclima de la politización permanente y que busca formar opinión a través de las diversas estructuras mediáticas. El hombre común –la mayoría del electorado- le esquiva a ese tipo de operaciones de acción psicológica y vive de la realidad cotidiana. No vive del relato que le hacen por izquierda o por derecha, desde el oficialismo o la oposición. El hombre común no masca vidrio, aunque los capos del círculo rojo crean que sí.

miércoles, 22 de abril de 2015

COMPETENCIA ELECTORAL Y BATALLA CULTURAL


La década kirchnerista (robada, desaprovechada, llamala como quieras) tiene en su haber la “batalla cultural”: el aparato estatal y la prensa militante al servicio del gobierno de turno, en nombre de una épica engreída, la diatriba fácil, la cadena nacional permanente, es decir, una monumental propaganda con fondos públicos que exagera aciertos, niega errores y posterga promesas. Todos los regímenes autoritarios hacen de la propaganda su estilo de permanencia en el poder. De ese modo, el relato construido por el poder (sí, ellos son el poder porque han cooptado el Estado para su exclusivo beneficio) perfora el cuerpo social y le inocula su mensaje, desalentador a veces; optimista, en otras oportunidades. Pero siempre manipulando, la razón de ser del populismo saqueador.